Sorbete de limón

Cómo hacer un rico sorbete

Sorbete de limón y jengibre

Ahora que lo pienso, me encantan los postres de limón. Tanto las tartas, como los bizcochos, los helados o los cupcakes. Incluso las bebidas, como la limonada o el batido de limón. Todos me parecen muy refrescantes, con un punto de picor de los cítricos. ¡Como no me iba a gustar el sorbete de limón! Es imposible que no me gustará.

Es la mejor forma de finalizar una copiosa comida, como las que propone cochinilloalhorno.com, o también lo puedes hacer con menos azúcar y servir como en las bodas, para eliminar el sabor del plato anterior.

Sorbete de limón y jengibre

Todo su sabor me transporta de nuevo al verano, la época del año en la que más consumo los sorbetes, que son lo único que me calma el calor. Es como un polo, pero mucho mejor.

Y ahora con una heladera me hago mis propias recetas y mezclo sabores. Como en el caso de la receta de hoy, con jengibre fresco y whisky.

Ingredientes que vas a necesitar:

  • 500 ml de jugo de limón recién exprimido (son unos 4-6 limones grandes)
  • 1 litro de agua
  • 200 gr de azúcar
  • 168 gr de miel
  • 1/4 de taza de jengibre fresco, cortado en rodajas pinas
  • 1 pizca de sal
  • 6 cucharadas de whisky

Así es cómo hago el sorbete de limón y jengibre:

En primer lugar, exprime los limones y cuela su jugo en un bol grande. En una cazuela, vierte el agua, junto con el azúcar, la miel, el jengibre en rodajas y 4 cucharadas de whisky. Ponlo a calentar a fuego medio-alto hasta que llegue a ebullición.

En ese momento, baja la temperatura y deja que cueza todo al mínimo durante 5 minutos más. Después apaga el fuego y deja que el jarabe repose en la encimera durante 15 minutos más.

Cuando esté frío, añade la pizca de sal y las 2 cucharadas restantes de whisky. Vierte el jarabe en un molde amplio y mételo en la nevera para que se enfríe durante unas horas (preferiblemente durante toda la noche).

Después de ese tiempo, transfiérelo al recipiente de una heladera y ponlo en funcionamiento según las indicaciones del fabricante.

Si no tienes una heladera, tienes que congelarlo en un recipiente adecuado, que sea hermético y pueda aguantar las bajas temperaturas del congelador. Y cada media hora, deberás removerlo, para hacer el trabajo que haría la heladera. Después de unas 4 horas, tendrás que volver a tapar el recipiente y congelarlo durante al menos tres horas antes de servirlo. El sorbete estará listo después de ese tiempo.